Mostrando entradas con la etiqueta bullying. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bullying. Mostrar todas las entradas

martes, mayo 15, 2012

#136 Oprimido o reprimido


Obra de Diego Rivera


"Muchos me han angustiado desde mi juventud; mas no prevalecieron contra mi. Sobre mis espaldas araron los aradores; hicieron largos surcos. Mas Jehová es justo, cortó las coyundas de los impíos; serán avergonzados y vueltos atrás."  Salmos 129: 2-5  RVR





No sé porque, pero este versículo me hace pensar en el bullying. Ya existía en esos tiempos (los Salmos se escribieron en el siglo VIII al II a.C.). El que escribió este salmo dice que desde su juventud lo molestaban, es que  al escribir este salmo, ya era un adulto  y se acordó de todo lo que le hacían; lo peor es que le ganaban, pues prevalecer es estar sobre de él, vencerlo ¡qué horror!

El autor explica que para él, el maltrato que le dieron estos jóvenes en su vida fue como si le araran la espalda; arar significa abrir la tierra para hacer surcos o líneas profundas en el campo ¡qué dolor! ¿cómo tolerar esto? ¿qué hacer con ellos? A mi me ofende un  comentario (y eso que ya pasé la adolescencia -jajajaja), así que no soportaria tal maltrato; sin embargo el versículo muestra que él supo a quien recurrir: y fue Dios, él le hizo justicia, cortó ataduras y quedaron atrás, no fue más oprimido.

Aquellos que te ofenden cavarán su propio fin, tendrán en la vida su propio pago, serás libre,  si buscas a Dios serás libre  y estarás seguro.Ahora bien, si tú eres de los que agrede, Dios quiere también hacerte justicia, pero lo hará él no tú... la agresividad es causa del dolor, furia guardada, coraje mal encausado, rebeldía por la injusticia, porque te han reprimido o por  tu maldad...más si a Dios dejas tu carga, él hará cosas extraordinarias, primero en ti, por que esperaste en él y después en las circunstancias, pues serán modificadas. No importa si eres oprimido o si estás reprimido, de cualquier forma o estado Jesús trae libertad al que le busca, inténtalo.


martes, enero 03, 2012

#3 Librados de lazos que no vemos


“A no haber estado  Dios por nosotros, cuando se levantaron contra nosotros los hombres, vivos nos habían tragado entonces, cuando se encendió su furor contra nosotros.
Entonces nos habrían inundado las aguas; sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente, hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas impetuosas.
Bendito sea Dios, que no  nos dio por presa a los dientes de ellos.
Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; se rompió el lazo, y escapamos nosotros”.                          
Salmos 124:2-7  RVR


La princesa  ya no quiere ir a la escuela preparatoria, su mamá no sabe por qué, le insiste que tiene que terminar el semestre, ella va en 3°. No quiere, no va, tiene miedo… entre líneas dice que a ella y a su amigo los amenazaron, tienen que pagar un dinero; ella llora y no sabe con qué pagar.
Lo cierto es que sin permiso de mamá fue al antro con su amigo, ahí probó una bebida nueva, aparentemente se la invitaron, pero al salir le cobraron la probada, y al no tener tal cantidad requerida  los amenazaron; a la siguiente mañana  a la salida de la escuela los persiguieron y amedrentándolos les gritaron que los matarían. La princesa no fue más a la escuela, en ese entonces tenía 16 años. Hoy está terminando su carrera de abogacía, cinco años más tarde de lo planeado[1], sin embargo, se sobrepuso,  y no sabe cómo, pero  fue librada de esta mafia.
Lo que ella no sabe es que cuando estamos ante una situación así, el único que libra de estos lazos es Dios,  el que escribe el anterior salmo  lo reconoce: “vivos nos habrían tragado”. Tal vez tú hayas tenido una experiencia parecida, que haya personas que te oprimen,  que te amenazan, que hagan bullying, que quieren vaciar toda su maldad, odio, amargura o rencor sobre ti o sobre otros. No calles, pide ayuda a Dios y él  con su poder responderá.
La mamá de la princesa fue en esta historia quien pidió ayuda a Dios, pidió socorro al único que entiende toda situación, además de tener todo el poder para vencer… y él escuchó, se rompió el lazo y escaparon ¿cómo? Ahora ya sabes cómo: Dios y la familia. No olvides recurrir a ellos.


[1] Este año ella cumplió 26 años  con excelentes calificaciones en la universidad.