
2 Crónicas 20:35-37 RVR
No te ha pasado que haces planes con tus cuates y ¡sopas! Todo se viene abajo. En ocasiones nos molestamos mucho (con los padres principalmente) y pensamos frustrados todo lo que nos perdimos de diversión; pero nunca vemos el otro lado de la moneda, es decir, no vemos que divinamente hubo un obstáculo para no hacer tu salida, evento o compromiso.
A veces, por amistad, no vemos que nuestros amigos no son lo que deben de ser, nos influencian negativamente y no hay poder humano que nos haga ver esto. Por ello, a veces un poder sobrehumano te impide que vayas más allá.
Al rey Josafat se le tronaron sus naves, el motivo: su amistad con Ocozías. Él era dado a la impiedad ¿conoces a alguien así? La impiedad es la manifestación de un corazón sin compasión, que actúa como le venga en gana, sin importar a quien lastime o afecte, no se tienta para hacer el mal, es egoísta y no es nada recomendable si tiene poder en sus manos.
Y Dios vio más allá, supo de lo inconveniente de esta relación o amistad y quebró las naves, tus recursos o tus planes y aunque no lo creas no lo hizo como castigo, más bien fue el profundo amor y cuidado que él tuvo para Josafat que evitó tal amistad.
Así que no repeles sino agradece la interrupción divina sino se dan las cosas.
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