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miércoles, septiembre 19, 2012

#263 Cero agresividad



"Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti."  Salmos 19:14  RVR








¿Cómo son tus dichos? Es decir, ¿cómo hablas o cómo te diriges a la gente? ¿tus padres, tus cuates o tus compañeros reciben cero agresividad? En este tiempo que es tan fácil decir y no respetar las palabras se vuelven espadas, los comentarios tan afilados que traspasan el alma del que oye.

Pues te invito a que tus expresiones sean amables - aquí tal vez te rías- aunque no sea tan sencillo hacerlo en la realidad... alguien tiene que hacerlo¿o no? Sé que para poder practicarlo se necesita de valentía y el único que te podrá dar ese valor es Jesucristo y no solamente esto sino también una naturaleza nueva para realmente ser grato al hablar.

Humanamente es difícil que en ti -o en mi- haya algo bueno, pues lo que encontramos dentro de uno es esta naturaleza vieja, sucia y rebelde; sin embargo Cristo murió por ti para que puedas nacer de nuevo, tener un corazón con buenos pensamientos o acciones limpias; sólo así habrá cero agresividad si hay cero de ti y mucho de Cristo ¿ok?

domingo, agosto 05, 2012

#218 Me mataste el gallo



"La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor." Proverbios 15:1  RVR










Si cada vez que recibes una reprensión o llamada de atención respondes amablemente y obedeces, la discusión se acaba, ¡ah! pero por supuesto que haces todo lo contrario, en una plática alzas la voz si no te parece o gritas para imponer tus ideas; sinceramente sólo es echarle más leña al fuego.

Dios, en este versículo te recuerda que tus palabras deben ser suaves, blandas, nobles... -y claro que puedes- Jesucristo nunca echó mano de la ira o discusión ante Pilatos o los que le agredían, siempre fue manso ante sus agresores. ahora bien tus padres no son tus agresores sino tus defensores, aquello que necesites corregir, nadie mejor que ellos para decírtelo ¿no lo crees?

Si crees que no podrás por que tus hormonas trabajan más rápido que tus neuronas, entonces, descansa en Jesucristo  pídele a él de su fortaleza, mansedumbre, poder y amor para responder como él lo haría, y verás que en él vencerás la ira, la contienda, el enojo, la gritería, la rebeldía y todo estos pecados que te han dominado por no recurrir a Dios sino a tu fuerza. Con tu obediencia a Cristo te dirán: Me mataste el gallo.


jueves, abril 19, 2012

#110 ¿Cómo reaccionarías?


“…Si él así maldice, es porque Jehová le ha dicho que maldiga a David. ¿Quién, pues, le dirá: ¿Por qué lo haces así?... Dejadle que maldiga, pues Jehová se lo ha dicho. Quizá mirará Jehová mi aflicción, y me dará Jehová bien por sus maldiciones de hoy.”  2 Samuel 16: 10-12



¡Wow! ¿Serías capaz de reaccionar así ante la agresión de otro (a)?  Dejar que te maldigan y esperar a que Dios pelee por ti requiere de mucho carácter, la cuestión es que muy pocos contienen este ingrediente. David aprendió a tener carácter, dominio propio, templanza y saber esperar en Dios.

Jesucristo, siendo el Hijo de Dios, de igual manera no se aferró a su deidad, sino que renunció a ella, recibió humillación, golpes, maldiciones, burlas y la muerte con el único propósito de obedecer y hacer la voluntad de su Padre. ¡Qué ejemplo! Es todo un reto hoy en día responder con esta actitud ante un mundo hostil, difícil y duro, pero a su vez, este mundo está carente de esta clase de personas, dispuestas a dar la otra mejilla, a amar a su enemigo, a dar una palabra mansa, a no querer vengarse y no hacer el mal porque le hirieron.

¿Cómo reaccionas? ¿Qué necesitas para responder como Cristo? ¿Qué tiene David que tú no? La profunda relación que tenían con el Padre es la respuesta, su relación era tal que sólo podían ver las cosas como Dios las ve. Jesucristo es nuestro máximo ejemplo de amor, carácter y obediencia, sigamos sus pasos.