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jueves, abril 19, 2012

#110 ¿Cómo reaccionarías?


“…Si él así maldice, es porque Jehová le ha dicho que maldiga a David. ¿Quién, pues, le dirá: ¿Por qué lo haces así?... Dejadle que maldiga, pues Jehová se lo ha dicho. Quizá mirará Jehová mi aflicción, y me dará Jehová bien por sus maldiciones de hoy.”  2 Samuel 16: 10-12



¡Wow! ¿Serías capaz de reaccionar así ante la agresión de otro (a)?  Dejar que te maldigan y esperar a que Dios pelee por ti requiere de mucho carácter, la cuestión es que muy pocos contienen este ingrediente. David aprendió a tener carácter, dominio propio, templanza y saber esperar en Dios.

Jesucristo, siendo el Hijo de Dios, de igual manera no se aferró a su deidad, sino que renunció a ella, recibió humillación, golpes, maldiciones, burlas y la muerte con el único propósito de obedecer y hacer la voluntad de su Padre. ¡Qué ejemplo! Es todo un reto hoy en día responder con esta actitud ante un mundo hostil, difícil y duro, pero a su vez, este mundo está carente de esta clase de personas, dispuestas a dar la otra mejilla, a amar a su enemigo, a dar una palabra mansa, a no querer vengarse y no hacer el mal porque le hirieron.

¿Cómo reaccionas? ¿Qué necesitas para responder como Cristo? ¿Qué tiene David que tú no? La profunda relación que tenían con el Padre es la respuesta, su relación era tal que sólo podían ver las cosas como Dios las ve. Jesucristo es nuestro máximo ejemplo de amor, carácter y obediencia, sigamos sus pasos.

domingo, abril 15, 2012

#106 ¿La oveja negra?




 “Extraño he sido para mis hermanos, y desconocido   
para los hijos de mi madre. Puse además cilicio por 
mi vestido, y vine a serles por proverbio.”   
Salmos 69: 8 y 11  RVR





¿Te has sentido alguna vez la oveja negra de la familia? Pues no eres el único, el versículo que acabas de leer es del Rey David ¿cómo ves? Él vivió también este tipo de sentimiento o rechazo por parte de su familia ¿y sabes qué es lo sorprendente? Que  a pesar de lo que vivió no lo marcó para toda la vida.

El Rey David tuvo una actitud correcta ante tal rechazo, primero fue a Dios, el salmo expresa sus más íntimos secretos y se los declaró a quien debía y podía ayudarle. Así que pregúntate, si tú vas con quien debes o vas sólo a llorar y a quejarte con quien tiene poder limitado. Segunda cosa que hizo bien, no se quedó con ese concepto de sí mismo para toda la vida, sino que al expresarle a Dios su sentir, él recibió consuelo y la perspectiva correcta de quien era él, de tal manera que llegó a ser el rey de una nación. La tercera: le creyó a Dios, no todo quedó en rencor o “me las pagarán los que no me creyeron o me rechazaron”, al contrario, puso la vista en Dios quien podía mirarlo de manera  diferente y ayudarle.

Ahora te toca a ti poner la mirada en Dios…si continuas lloriqueando por los rincones seguramente te amargarás y te quedarás hundido en tu autocompasión y rechazo, pero si le crees al que todo lo puede, él ciertamente hará que todo sea a tu favor y te llevará a cumplir el propósito por el cual Él te creó. Así que no hay excusas, no eres una oveja negra, eres  la oveja de Dios.  “ )