sábado, agosto 11, 2012

#224 Como barro



"Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla."  Jeremías 18:4  RVR







Hoy no me refiero a los barros que te salen en la cara, que son tan frecuentes en la adolescencia y juventud, sino a la mezcla de agua y tierra que sirve para hacer figuras, vasijas y más utensilios. En sí el versículo se refiere a la historia "El alfarero y el barro", que te invito la leas completa para que comprendas mejor su contexto, pero habla de como un alfarero moldea una vasija y por formarla mal, la deshace y la vuelve hacer. En la historia nunca se ve que el barro reproche, que gritara o que agarrara su propio peso y se fuera muy indignado porque no le gustó cómo y por qué  lo volvieron a hacer.

Sin embargo, ¿cuántas veces tú  has contestado porque tus padres te vuelven a corregir? ¿cuántas ocasiones te has revelado porque están forjando en ti hábitos o carácter? La actitud de respeto y admiración por los que educan hoy en día no es practicado, es ahora una moda contestar, refutar, rezongar, maldecir y hasta agredir a tu autoridad cuando hacen una observación de tu mal carácter o genio.

Te invito que seas dócil como el barro, moldeable, noble, suave ante la corrección ¡ups! está dificilísimo ¿verdad? pero hay alguien que te puede ayudar a ser formado o transformado -aunque estés echado a perder según la visión de otros- se llama Jesucristo, acéptalo en tu vida, recibe hoy en tu corazón su Palabra y podrá habitar en ti y ayudarte a responder y actuar correctamente, solo no puedes; pero en él lo puedes hacer todo.


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